El poder (negativo) de las quejas

El poder (negativo) de las quejas

Soy una firme defensora del derecho a la pataleta.

Considero que a veces es necesario dar un golpe en la mesa, cruzar fuertemente los brazos sobre el pecho y decir bien claro, con el ceño fruncido, que algo está mal, que nos molesta o nos cabrea.

Defiendo también el derecho a lamerse las heridas.

Cuando algo nos hace daño podemos acurrucarnos en un rincón y autocompadecernos durante un rato.

Del mismo modo defiendo que estos dos derechos son temporales. Tienen fecha de caducidad, a partir de la cual no deberíamos seguir usándolos para evitar los daños secundarios que nos pueden causar.

(más…)

¿Cuidarse o calmarse?

¿Cuidarse o calmarse?

A todos no gusta ser capaces de levantar nuestro estado de ánimo cuando nos sentimos tristes. Calmarnos cuando tenemos miedo. Serenarnos cuando estamos furiosos.

Es decir, nos gusta tener habilidades para suavizar las emociones que nos incomodan. Para tranquilizarnos a nosotros mismos.

(más…)
Cómo tolerar la incertidumbre

Cómo tolerar la incertidumbre

Abundan las listas de consejos sobre cómo manejar este nuevo estilo de vida que debemos seguir en el estado de alarma. Yo no voy a hacer otro inventario de recomendaciones porque considero que no puedo aportar una nueva, ni para las que os quedáis en casa ni para las que salís a trabajar. Ya habéis leído suficiente información.

Lo que he decidido hacer es compartir con vosotras un recordatorio que yo misma he necesitado hacerme estos días pasados.

(más…)